•10:55
10:00am del sábado 9 de octubre. Daniel y yo nos despertamos semi-rotos tras una pequeña y desentrenada incursión en la noche barcelonesa. Con toda la pereza del mundo, vamos directos a Pals con la intención de comer el equivalente a una BigMac pero en modo BigEmpordà (mas grande, más sana, más buena, más mejor).
Las previsiones anuncian un temporal de levante como no olimos en todo el invierno pasado, así que merece la pena acercarse a la playa. Llego, tengo nauseas, nunca más volveré a beber, esta enorme, está lleno de medusas…me meto! Tras una heroica pelea contra espumones y corriente llego al fondo. Las olas rompen a más de 500m de la costa pero aun parecen fáciles. Son lentas, sin viento. Hago una, dos, tres…tengo nauseas, está lleno de medusas…me voy a casa!!!
Domingo 10-10-10.
Todo el mundo sabe que hay olas, en la tele hablan de ello como si fuese el Armagedón, mi madre y mi suegra me llaman para decirme que no me meta (ellas saben de qué hablan…) y nosotros empezamos un pequeño gran periplo en busca de algo surfeable.
Sant Martí fracasa por primera vez, Pals esta imposible, la Fosca estará lleno de gente…toca Torrevalentina.
Supongo que en mi coco sucedió un extraño fenómeno de habituación al caos por lo visto horas antes en otras playas, el caso es que al llegar nos pareció pequeño y fácil…
Ni pequeño ni fácil, pero solo, completamente solo, algo que tiene un valor inimaginable si tenemos en cuenta que hasta suegras y madres sabían que había olas y que era fin de semana.
Tras varias horas de olas extremadamente potentes, sustos y sustazos, la llegada de Josep y el aumento de mi miedo tras tragarme toda una serie, decido darme por satisfecho a la espera de lo que pueda venir.
Nota: Estoy a la espera de que me pasen unas fotos increíbles que nos hizo un chico durante esta sesión…en cuanto pueda iré a por ellas.
Por la noche, cenando en Calella de Palafrugell escucho a un “autóctono” mirando al mar un concepto que me encanta: “ja ho vaig dir…aquest temporal fila berro”. A pesar de que podría traducirse como “ya lo dije, pinta fuerte”, el “fila berro” lleva intrínseco algo más que fuerza. Es más como un “cabrón, sucio, animal…”.
Lunes 11-10-2010…
Todo está imposible. Abandonamos toda opción de surfear tras pasarnos el día buscando algo tolerable y empezamos a planificar un plan suicida para la mañana siguiente. Visto que la previsión da una fuerte entrada de viento de componente NE podría ser que en el Estartit se pudiese navegar
Martes 12-10-2010.
Llegamos a l’Estartit ni muy pronto ni a la hora de los tontos. Hoy ni alteraciones perceptivas, ni habituación ni leches: Está absolutamente gigantesco.
Tras medio millón de espumas grotescas y un viento justísimo se levanta un OLÓN impresionante. Si Josep no duda yo no dudo así que 4.5 de Blade + 74 de Kode. Con el viento justo para salir planeando, cada espuma que paso es como un golazo de Iniesta en una hipotética final de Champions Madrid Vs Barça.
Obviamente, si desde fuera se veía grande, una vez dentro la cosa ya es como para tener 35462 ataques de ansiedad. Pero una vez fuera el panorama es distinto. Tras la barra de espumones queda un espacio limpio, sin olas, de más de 500m y detrás, cada cierto tiempo llega una serie enorme pero fácil.
Si fallas tienes margen siempre y cuando no peques de “hoy me siento pro” por acercarte excesivamente de nuevo a la playa. Obviamente yo peco, traslucho, me siento capaz y me como el Mediterráneo entero. Pierdo el casco, el material, el aire y las ganas de navegar pero finalmente lo recupero todo (las ganas de navegar no). Mientras, el mar sigue creciendo, cada vez más y Josep empieza a soltarse con más de 5 bottoms seguidos en olas “over-mast”.
Nota: Las fotos no hacen justicia...
Jueves 14-10-10:
Sigo sacando agua por la nariz…
Sábado 16-10-10.
Anuncian viento pero es obvio que en Pals no entrará. Aun así, merece la pena acercarse para ver cómo están comportándose los nuevos fondos fruto del temporal: Pues parece que se comportan!!!!
Nada de viento, nada de corriente y líneas y más líneas de olas medianas y perfectas. Encima, un japonés salido de no sé donde se dedica a sacarnos las únicas fotos que tenemos de esa mañana.
Domingo 17-10-10.
Anuncian viento y es obvio que en Pals entrará. A primera hora la cosa parece floja aunque suficiente para surfear. Las olas se mantienen ordenadas, el viento aguante medio de side-off y yo me permito el lujo de seguir con mi traje de verano.
Pasadas un par de horas y tras una considerable bajada de la temperatura llega el huracán.
El extraño fotógrafo japonés vuelve. Espero que esta noche me mande sus fotos. Aguantamos con 4.5 durante unos 30 minutos idílicos, luego se hace imposible. Cambio a 3.7 y de navegar a aguantar. Las condiciones son duras y la ola empieza a desordenarse/desmontarse.
A las 17h estoy de vuelta a casa y confirmo lo que ya confirmé la semana pasada. En un mes casi hemos hecho más cosas y de más calidad que las que hicimos en todo la temporada pasada.
“¡Lo tenéis muy abandonado el blog!”
“Si…no tenemos nada que contar mejor que como se prepara una tortilla de espárragos”.
Así que una tortilla se convirtió en eslogan de lo que se cocía por nuestras costas. Día a día, mes a mes, hemos visto como el 99’9% de los swells pasaban de largo tipo Mr. Marshall o simplemente se convertían en nada. Así era imposible.
Muchos videos, mucha PlayStation, Gerard con un riñón partido, el resto con 5 kilos de más en la barriga y ni medio segundo de surf, SUP, windsurf o algo decente en el mar a lo largo del invierno.
Contadísimas ocasiones (0,01%) pudimos hacer algo que siempre interpretamos como “La Señal”, la de que todo volvía allí donde consideramos su sitio, pero simplemente por capricho, miopía o porque estamos donde estamos, nunca se dignó a volver como lo había hecho algunos meses antes. Así que simplemente nos fuimos a dormir.
¿Cuántas cosas le quedan por hacer a un surfista Mediterráneo? Muchas. Y seguramente la más importante sea ser plenamente consciente de lo que significa la relación Surf&Mediterráneo. Esta parte al menos la tenemos aprendida. ¿Qué es lo peor que podría pasarle a un surfista Mediterráneo aparte de perder la paciencia? Dejar de sorprenderse. Vivir como normal un día chulo haciendo como que eso pasa cada 2 x 3 justificando el “sí, sí, aquí hay olas ya lo veis…”. En este segundo punto tampoco hemos caído.
Eso implica que cuando de pronto nos metemos de lleno en verano y en 15 días tenemos más días chulos que en todo el invierno juntos: Quizás algo haya cambiado de una vez/Quizás merece la pena sorprenderse/Quizás merece la pena despertarse.
Sera la Niña, será una conspiración por parte de Neptuno contra el turismo, será ese Dios en el que nunca he creído ni creeré. Sinceramente da lo mismo.
Definitivamente ha llegado la primavera y con ella muchos rituales que le corresponden en el tiempo. Uno de ellos es la caza o búsqueda de espárragos. Personalmente me gusta más la caza. El espárrago es una especie con personalidad propia. Hace falta una buena vista para verlo y una buena puntería para escoger el lugar donde crecen. Cualidades que también son necesarias en la caza , oportunismo y sabiduría a partes iguales. Si Félix Rodriguez de la Fuente estuviera vivo a bien seguro le hubiera dedicado un capítulo de su serie el Hombre y la Tierra. En cambio la búsqueda implica una determinación menor, como si no encuentras nada, no pasa nada. Y si pasa, aceptas que eres un inepto total y eso es inaceptable.
Reglas básicas
Sin orden… porque así es como me han venido a la cabeza y el desorden no siempre es malo .
Luego ya las pondrás en práctica cada una en su momento.
- Concentración, vista centrada en las zonas donde presumiblemente el avispado esparrago se esconde. Normalmente cerca de la esparraguera , cerca de un tronco de árbol, en los márgenes mas abruptos del bosque o simplemente a la vista de cualquier desaprensivo sin nada alrededor. Los hay valientes casi desafiantes que no le temen al cazador. Su destino sin embargo es siempre el mismo: la sartén ¡¡¡¡¡¡
- Recorrido de ida y vuelta. No los veras todos la primera vez por concentrado que estés. Seguro que te has dejado alguno pero que posiblemente veas a la vuelta desde otra perspectiva. Compruébalo, no es ningún farol. Y los que encuentras a la vuelta te dan mucha más satisfacción y provocan una ligera sonrisa de superioridad en el cazador.
- Una mano recoge la otra almacena. Regla sencilla pero que muchos cazadores se saltan a la torera. De ninguna forma hay que colocarlos en una bolsa o cazo para traernos mucha más cantidad a casa de la que nos cabe en la mano. Por favor eso nunca. Para que quieres tantos si al final no van a caber en la tortilla¡¡¡¡. No seas avaricioso. En alguna ocasión hablaremos de los siete pecados capitales, podéis tenerlo por seguro. Y este es uno de los peores. Cuando ya no nos caben en la mano que almacena hay que saber parar e irse para casa pero que muy satisfecho. Y dejar a otros alguna cosa que encontrar para que piensen que no son unos ineptos. La generosidad es una virtud muy loable que beneficia a las dos partes. Estamos? Y si queréis datos… en una mano normal os caben incluso más de 100 espárragos con lo que tenéis para un par o más de raciones (tortillas) tranquilamente. Tampoco hay que abusar y comerlos todos en un día. Tanta fibra y tanto huevo no puede ser bueno.

- El día correcto. Es muy agradable salir de caza los días nublados o antes de alguna tormenta. La satisfacción es mayor ya que a la dificultad añadida de la inferior visión se suma la posibilidad de volver a casa hechos unos zorros si se pone a llover. Con sol y sin viento es casi mejor y sirve como alternativa a los deportes acuáticos para estar medio en forma. Cabe destacar aquí también que un día o dos después de llover habrán crecido unos 15 cm de media respecto a la última vez que diste el paseo por el bosque. Ver regla siguiente.
- No coger los más pequeños, déjalos crecer. Al cabo de unos días serán mucho más aprovechables. Repito, no seas avaricioso.
- No arranques la raíz. Es mejor cortarlos con cuchillo (no lo recomiendo, no me gusta y es como “de ciudad”; al bosque venimos a lo que venimos, pero si no hay otro remedio se aceptaría) o con la mano (preferible)en la zona donde empiezan a ser más blandos. No hace falta arrancarlo de cuajo del suelo, denotaría poco respeto a la naturaleza, desconocimiento de las reglas del juego en el bosque , mala fe o las 3 a la vez. Por favor haced caso de los expertos en cada tema tal y como nos dicen en la televisión. Y en este caso nosotros somos los expertos. Sin ánimo de ofender, pero es así. De hecho es esa parte superior del espárrago la que aprovecharas para hacer la tortilla, no nos interesa la zona dura porque estropea la textura suave que puede tener una buena tortilla. Es desagradable masticar un palo duro. Por otra parte lo bueno de ir a cazar espárragos es volver con la mano ensangrentada después de haberla puesto entre todos los matorrales que pinchan y desgarran la piel. Solo así queda constancia de la cacería. Los espárragos que lleves en la mano son circunstanciales. La experiencia debe quedar plasmada en nuestro cuerpo-psique-mente, ya que puedes ir a una verdulería a comprarlos pero no es lo mismo. Eso justificaría sólo la necesidad coartada ante el juez si hubieras realizado alguna fechoría y necesitabas decir que no estabas ahí porque estabas cazando espárragos. Incluso creo que podría servir dado como está el sector Justicia. Un juez no sabe exactamente el tiempo que se puede llegar a perder cazando espárragos… mucho, y sin embargo para el interesado pasa muy rápido porque se disfruta. O al menos es mi caso.

- Donde encontrarlos. Fácil: el bosque… pero aquí no voy a dar ni una pista. Os espabilais. Prueba-error, prueba-error. El mejor sistema para aprender. Los hay con espárragos y hay otros donde no crecen. Ahí está el mérito de la tortilla. Sobre el lugar, no importa si vas a un sitio donde no haya muchos. El disfrute se consigue , al menos por mi parte, en los momentos previos de la caza y al encontrarlo en partes iguales. Obviamente hay que encontrar alguno para equilibrar este punto. Si no encuentras NINGUNO entonces NO.
Ingredientes:
Espárragos en cantidad suficiente para que podamos considerar una tortilla de espárragos y no una tortilla con espárragos. Depende del gusto de cada uno, pero con unas 30 unidades sería más que suficiente.
Un par de huevos
Una pizca de sal (no es necesaria realmente)
Nada más.
El procedimiento adecuado se basa en aprovechar la parte más blanda del espárrago.En fin, una vez que tenemos en esparrago en la mano podemos aprovechar para observarlo detenidamente y ver toda su belleza comparando unos con otros. Todos tienen algo que apreciar. Algunos son largos y delgados, otros más anchos, el color puede variar de un verde bayeta hasta un marrón oscuro. Es entonces empezamos a cortar con los dedos desde su cabeza hacia la base a trozos de unos 3 cm hasta el momento en que nos cueste un poco. Ahí es donde debemos parar y desechar la parte de más abajo. Repito, por ello no hace falta arrancarlo de cuajo , ya que no os vais a comer la raíz en ningún caso. No voy a poner la mano en el fuego ni voy a buscar por internet (ya lo hareis vosotros) si la raíz de esparrago tiene alguna función en nuestro organismo(que la tiene según me han dicho). No me interesa y tampoco me lo creería, por tanto directo a la basura (fracción orgánica) o al campo otra vez directamente. Nadie nos va a acusar de delito ecológico y si lo hacen que paguen las costas del juicio que vamos a ganar fijo.
Bien, una vez cortados en trozos sería aconsejable hervirlos durante unos minutos para que pierdan su fortaleza y la tortilla quede más suave de sabor.
Una vez hecho esto a la paella directamente con aceite no muy abundante y a fuego relativamente lento. Así es como se hacen las tortillas de toda la vida. Hay que freírlos un poquito, no mucho y durante esos momentos aprovechar para batir los huevos.
Otras dos posibilidades se presentan en esos momentos. Echar los huevos encima de los espárragos o los espárragos encima de los huevos…
Ahí os dejo la opción y que cada uno haga los que les salga de los huevos.
Obviamente a partir de ese momento no hay que perder de vista la tortilla por razones obvias y obviamente hay que darle la vuelta para cocer el otro lado. Ahí no hay otra opción posible … hay que voltearla en el aire porque si no no tiene absolutamente ningún merito. No hay mejor sensación que realizar con éxito esta maniobra. Es un movimiento combinado de muñeca en el que la sarten va hacia delante y hacia arriba a la vez para que la tortilla salga despedida en el aire y la recojamos con una recepción limpia dentro de la sarten pero por el otro lado. Si no sabéis, no pasa nada con practica se aprende todo. El riesgo merece la pena, como máximo deberéis utilizar la bayeta verde para limpiar el destrozo culinario. Pero aun así habrá valido la pena . Sólo tocaría empezar de nuevo con los espárragos que habéis dejado apartados y otro par de huevos.
Más o menos dorada depende también del gusto personal. Lo importante es que la tortilla tenga cuerpo y no sea una lámina de huevo cocido con esparrago dentro sino que haya poderío en el plato, que el que se la coma diga “esto si que es una tortilla, cojones”
*NOTA: A LEER EN TONO CÍNICO, A PODER SER, Y COMO MINIMO DOS VECES. A TODO EL ARTÍCULO ME REFIERO, NO SOLO EL TITULO. GRACIAS POR LEERNOS EN EL FUTURO, NOS HEMOS DADO CUENTA QUE NO ES NECESARIO HABLAR DE SUP PARA HABLAR DE SUP EN EL EMPORDÀ. Fotos tomadas con teléfono móbil.
10 de la mañana, el termómetro del coche marcando 3ºC y el agua a 14ºC. Un día horrible con un mar horrible dejado tras el imponente temporal de tramuntana que 24 horas antes había azotado el Empordà. Todo el país en alerta por frío, nieve, viento y yo allí, mirando unas condiciones mas que discutibles, autoproclamandome super hombre capaz de afrontar eso y mas.
Sigo mirando el mar que tal y como es habitual en Pals cuando esta grande, bombea series lejos, muy lejos. Delante algunas barras de espuma aparentemente inofensivas se ven envueltas en esa ebullición poco alentadora. Todo lo que siento me invita a largarme a tomar un café. Estoy convencido de que el suave offshore de la orilla es viento en el fondo, que la ebullición es corriente brutal y que las espumas llegan con la fuerza habitual de los temporales. Aun así, siempre que me siento super hombre no termino de pensar bien las cosas de modo que en 5 minutos estoy en el mismo ligar, mirando las mismas olas pero con el traje puesto, el gorrito de neopreno, los escarpines que he encontrado por ahí y la tabla.
1 contacto con el agua, no está tan fría, 2 llega una espuma, 3 ¡jod@#$&rrrrr que fuerza! Así, 5 segundos es lo que tardo en descubrir que el agua está helada y que será mucho mas difícil de lo que creía llegar a las olas. Para mas colmo la corriente es realmente bestial y me arrastra directo “al hierro” en unas condiciones donde no resulta demasiado correcto acercarse por allí.
Tras 356437 intentos inútiles por llegar al pico me veo arrastrado por un sin fin de olas que llegan de todos lados. El viento me impide remar, la corriente me arrastra y el frío me produce un dolor tremendo en las manos. Una tras otra las olas rompen donde no deberían romper desgastándome antes de haber empezado nada. Finalmente consigo quedar mas o menos colocado, ni mucho menos donde yo pretendía, pero al menos estoy en una zona donde todo parece bajo control.
Tras surfear dos olas y constatar que he mi nivel de disfrute ha sido <1millon decido abandonar y salir...ojalá fuese tan fácil. La salida se convierte en una odisea similar a la entrada intentando en todo momento no volver a ser arrastrado hacía “el hierro”. Me imagino empalado entre las olas tras una revolcada con el shorebrake y siento que seria una muerte absurda.
Ya en la arena, una vez mas, me veo obligado a asumir que no soy un super hombre. Mejor ir a casa de Josep, leer un par de revistas de surf en caliente y tomar ese café que hace exactamente una hora debería haber estado tomando.
Entonces Maria hace el único comentario que podía alterar mi percepción de lo que acababa de hacer cuando dice “Saül...Ha sido patético”.
Y pienso ¿patético?...patético es quedarse por millonésima vez en casa mirando la TV tras haber estado trabajando durante toda la semana, patético es pretender surfear solo en verano en bañador rodeado de canoas, colchonetas y niños pesado, patético es vivir convencido de que la felicidad la da la rayita de cocaína del viernes por la noche, patético es que lo mejor que pueda sucederle a uno sea que el equipo de fútbol que siente que le representa gane algo, patético es estar siempre esperando a que suceda algo sin intentar provocar ese algo, patéticas lo son infinitas de las cosas que hacemos los seres humanos, pero haber surfeado dos olas en una quilométrica bahía absolutamente solo, notando la fuerza del viento y el frío en mi cara y habiendo sido devuelto a la arena escupido por el mar, eso no es patético, quizás innecesario, pero en cualquier caso hoy he vuelto a ser participe de esas pequeña sensación de privilegio que de vez en cuando nos acompaña cuando salimos del mar.
Este es el regalo sorpresa que nos han dejado en Pals: Un pedazo de hierro oxidado, roto y afilado a dos palmos de la superficie que asoma totalmente cuando las olas chupan el agua.
Sabiamente colocado a unos 3-4m de la orilla, justo donde se levanta uno de los picos que más surfeamos y donde se forma un potente shorebrake, resulta el regalo perfecto para que todo surfista, windsurfista o bañista quede empalado como en la mítica escena de “Holocausto Caníbal”.
Yo me lo encontré de pura casualidad remando hace unos días con mar plano y no quiero llegar a pensar lo que podría suponer un golpe contra el regalo un día de olas grandes.
Siguen sin sobrarnos motivos como para actualizar constantemente el blog. Sin duda eso es la peor de las señales, más aun cuando comparamos nuestro calendario post verano’08 Vs post este verano’09…¡Nada que ver!
A estas alturas (y no solo sesgados por la novedad del recién descubierto Paddle Surf) el año pasado habíamos disfrutado de sesiones tremendas en cuanto a tamaño, constancia, temperatura, etc. Obviamente el planteamiento “me quejo porque no tengo nada mejor que hacer” no va conmigo así que tampoco vamos a entrar en ese estilo. Aquí hay pocas olas y eso ya lo sabíamos antes, así que sorpresa ninguna: ¡¡¡100% GANAS!!!
Eso sí, nadie quita al surfero de olas mediterráneas su habilidad para rebuscar, encontrar y disfrutar de las condiciones que en cualquier momento pueden aparecer/desaparecer por aquí. “Allí” aprenden a hacer tubos, “aquí” aprendemos a ponernos nerviosos, maldecir las webs de meteo y poco a poco, a surfear un pelín.
Es cierto también que los últimos fines de semana han sido más que aprovechables, sobretodo en cuanto al windsurf se refiere. Pals ha sabido dar mucho de si con las últimas Tramuntanas, recordándonos también que meterse al agua con F7 y 4ºC puede al final con el más ansioso.
Tampoco es menos cierto que ha habido buenas olas en distintos puntos de la costa pero los horarios laborales han podido con nosotros. Una pena.
Sábado 19 de diciembre
A las 10 de la mañana un frio brutal golpeaba en forma de Tramuntana/Mistral la playa de Pals. Nadie en el agua, poca gente en los parkings y yo con demasiadas ganas como para esperar mirando.
A 4ºC fuera y 16ºC en el agua, con un vendaval para vela de 3.7 y un mar bastante grande entré en solitario, como a mí me gusta. No por considerar que la gente me moleste, sino porque me encanta la sensación de navegar en una playa grande como Pals completamente solo.
El primer contacto con el pié descalzo sobre la húmeda arena fue como pasear encima de nitrógeno líquido, aunque todos los males desaparecieron al volver a constatar que mi nueva Kode 74 es “la bestia”.
Tres horas más tarde y ya con gente mis manos no podían seguir. Un dolor intensísimo me hizo abandonar con suficientes buenas sensaciones en el cuerpo como para no quedar decepcionado. Al día siguiente: Resfriado épico…
Domingo 27 de diciembre
Después de haber estado toda la semana viendo olas por la webcam y poniéndonos ultra gordos a base de comilonas de navidad era imprescindible poder surfear algo. Más aun cuando hace 3 semanas que me hice con una nueva tabla, Ron House ex de Xavier Masdevall, que no había podido estrenar.
La previsión no era tremenda, la webcam a primera hora no daba nada pero olía a mini sesión así que adelante.
Al llegar, como casi siempre que nos movemos por intuición, algunas olas ni grandes ni largas pero con una forma perfecta rompían en uno de los “ya no tan nuevos” picos. Offshore, buena forma, tabla nueva y sol…Al agua.
La tabla excelente, difícil en apariencia pero fácil de usar. Si en este tipo de condiciones responde como lo ha hecho hoy, cuando toque remar de verdad será tremenda.
Hora y pico de sesión y para casa.
Esperemos pues que estos pequeños cambios sean el inició de una mini revolución meteorológica que nos permita retomar todo lo que aun tenemos pendientes con el mar.
Feliz 2010.

























































