Author: Empordà SUP Tripper
•09:12

Ya ha llovido mucho desde la última sesión épica. Llegó el sol, llegaron las olas y de golpe, como siempre sin aviso, el frio volvió a envolver el Empordà de todo menos de ganas de meterse en el mar. Mientras, ajenos a todo, solo preocupados de si llegábamos a las 10mil visitas o no, Gerard se rompía en pedazos.

Hoy ya han pasado más de tres semanas y ni siquiera hemos hablado de esas 10mil visitas, las previsiones perdieron su sentido y muy poco a poco las cosas han empezado a volver a su lugar.

Más de tres semanas que han permitido que Gerard se pusiese en pié por primera vez, exactamente el mismo tiempo como para que los colores, los olores y el mar empezase a cambiar dando paso a algo que hoy empieza a parecerse a la primavera.

Mientras nosotros, con el corazón partido, con una mitad mirando al mar y la otra al hospital, hemos visto como Pals se volvía caprichoso, dejando entrar la Tramuntana dos fines de semana seguidos pero prohibiéndole la entrada a las olas, como si quisiera seguir su ritmo, como si no quisiera ponerle nervioso.


Pero como todo sigue, ayer sábado intentamos sacar el hierro que hace un mes encontramos, pero ya no está. Quizás el último temporal se lo llevó, quizás vinieron las fuerzas especiales y tras una elaboradísima táctica lo desintegraron…La cuestión es que fuimos incapaces de dar con el así que el pico que se levanta justo donde un día lo vimos ya podemos llamarle “Cacas Point”…porque eso es lo que voy a hacerme cada vez que surfee por ahí y piense en el empalamiento.


Y hoy domingo, con un “buenos días” a base de Tramuntana sin olas, he decidido no hacerle un feo y dedicar la mañana a surfear olas invisibles y perseguir delfines imaginarios pensando en este post y sabiendo que Gerard dirá “Puto Saül” cuando vea las fotos desde su habitación-nave espacial.


Así que tal y como están las cosas, dejaremos de preocuparnos por si mañana o pasado entran olas, por si el viento está racheado o deja de soplar y simplemente esperaremos, nosotros y el mar, a que vuelvas.
Author: Empordà SUP Tripper
•14:47


Mucho ha llovido desde la última sesión épica de surf, SUP, windsurf o lo que fuese que nos guste hacer en el mar.
Posts pesimistas tras ausencia de posts por ausencia de nada que contar y un millón de horas esperando infructuosamente.
Pero finalmente, ya durante la semana pasada, podíamos volver a mirar las previsiones sintiendo ansiedades anticipatorias. Mucho viento anunciado que en ningún momento llegué a creerme demasiado pero olas a la vista que no podían fallar si faltaba lo primero.


Sábado 10 de octubre:
Día tranquilo en ausencia total de viento. Comilona, siesta y una extraña y desmoralizante sensación de estar volviendo a la rutina de los últimos meses. Por suerte, una leve intuición me sugirió acercarme a Pals a ver como evolucionaba el mar.


Era tarde, anochecía y la perfección de las formas luchaba contra el tamaño en una sesión que podría titular “No importa el tamaño, importan los colores”.



Poco a poco el mar empezó a crecer. Algo estaba cambiando por ahí.

Domingo 11 de octubre:
Debería haber soplado Tramuntana según el tío de la tele y el becario politoxicómano de Windguru. Obviamente el viento ni olerlo. Pero el mar ofreció perfección durante toda la mañana.




Olas de tamaño medio, largas, fáciles y retardadas por un offshore poco habitual las 14h del mediodía.
Tras 3 horas en el agua, con mucha más gente de lo habitual, me retiré a por la “fideuá dominguera”.


Lunes 12 de octubre:
A media mañana una llamada me indica que “¡Pals está como nunca lo he visto!”. Al llegar, olas infinitamente largas abren a lo largo de un pico poco habitual, sin gente, sin corriente, sin frio y con offshore.


Y pienso “llegué el viernes deseando hacer windsurf y, si nada cambia, me iré sin windsurf pero brutalmente feliz”.





Dos horas de SUP en compañía de Josep y algunos surfistas, en olas que permitían mas de 5,6,7…giros con una facilidad casi incompatible con la potencia de las mismas.
Solo he necesitado 3 surfeadas para darme cuente de que teníamos delante uno de los mejores días de surf en Pals que podamos recordar. Todo era perfecto: Temperatura primaveral, sol, mar turquesa,…
Pendiente del viento, opto por una retirada y un bistec con patatas que dejo a la mitad cuando inesperadamente hace acto de presencia la Tramuntana. Hay que apresurarse, las olas perfectas de la mañana no podrán aguantar las embestidas del viento.


Armado con mi Severne Blade 4.5 y mi flamante Kode 74 empieza una sesión de windsurf inolvidable. Eso sí, rodeados de mil millones de personas.


Tamaño importante y nudos en aumento hasta ser necesario un cambio a 3.7 para terminar en un mas que lamentable estado físico pero con el equivalente a 30kg de cocaína, mezclada con todo lo mas ilegal del mundo, corriendo por mis venas y generado de forma natural.


En síntesis, 3 días aprovechados al máximo. Un regalo. 3 días que podrían haber sido la muerte si se hubiesen comportado como de costumbre. 3 días que nos hacen recuperar la esperanza y nos permiten creer que ya está todo aquí de nuevo.

Author: Empordà SUP Tripper
•15:06
Pasé toda la semana pasada patológicamente ansioso repasando cada 5 minutos todas las previsiones sin que estas dejasen de confirmar algo grandioso: ¡olas, más olas, viento y huracán!


Viernes 19 de Junio
Ya casi es verano, el calor aprieta en cualquier rincón y Barcelona me pone enfermo sin que su rollito “guay-moderno” me sirva de excusa en ningún momento. Así que visto lo visto y tras una doble Nelson de mucha categoría me marcho a Girona a por mi moto. Ni en las webcams ni en el teléfono existen señales de nada interesante. Solo una enorme nube negra como el carbón se acerca lentamente para finalmente estallar y desaparecer, dejando de recuerdo los campos mojados y su olor que me acompañaran durante el camino hacia Pals.

A los pocos quilómetros algo empieza a vibrar en mi bolsillo y como de momento vivo ajeno a extrañas prácticas sexuales con juguetes durante los trayectos en moto sé que es mi teléfono y sé que es Gerard para decirme que hay olas.



Llego a Pals y observo un panorama que hacía demasiado que no veíamos por aquí: nadie en la playa, solo Gerard en el agua, Mónica sacando fotos y un mar totalmente glassy con series perfectas en todos los sentidos.



Eufórico y medio ahogado de la carrera que me meto para llegar al agua sin perder tiempo, empiezo una sesión de esas que por su rareza, me hacen preguntar si allá donde siempre las tienen las disfrutan tanto o igual que nosotros. En cualquier caso da igual, aquí estamos solos con el mar, la puesta del sol roja anunciando Tramuntana y algunos amigos que van llegando al agua.




Va oscureciendo y llega Josep, como siempre tarde y cuando ya no queda memoria en la tarjeta de la cámara. Obviamente esto tampoco importa. El mar y las olas siguen ahí.




Desfallecidos abandonamos y optamos por recargar energías a lo grande en el pueblo visto que las previsiones siguen siendo potentes para todo el fin de semana.




Sábado 20 de Junio

Poco que contar en uno de esos días donde parece que la señora meteorología te está gastando una broma. En contra de todo pronóstico nada sucede como habíamos esperado en un principio pese a que tenemos una sesión de SUP matinal interesante que no termino de disfrutar como tampoco disfrutaré luego de la sesión de windsurf. Quizás por ser incapaz de valorar lo que tenemos, quizás por haber estado obsesionado con un huracán que nunca llegó a entrar cegándome como en otras ocasiones.


Pero por suerte el huracán no entró y la fortuna nos apartó de nuestros caprichos. Por suerte porque un incendio de dimensiones considerables hizo acto de presencia esa misma tarde en Pals, devastando todo lo que encontró pero finalmente controlado. Algo que hubiese sido absolutamente imposible si hubiese entrado la Tramuntana.

Domingo 21 de Junio

La Tramuntana ha estado soplando durante toda la noche con una fuerza bestial. Al llegar a Pals lo primero que nos sorprende es que dos Catamaranes han salido volando y que las condiciones son básicamente “innavegables”. Decido no montar la GoPro a la vela suponiendo que aparecería en Marruecos y tras un amago de parada entramos armados con 3.7 y la botavara entre los dientes.


Esta animal. Los saltos se convierten en pequeños ratos de flotación/desplazamiento lateral en el aire enormes. Aun así se disfruta y aun así las olas aguantan de modo que a los 5minutos el día ya se ha convertido en una de las sesiones de windsurf del año en Pals.


Por la tarde, con la típica bajada del viento, ya se puede navegar con 4.5 y una ola mucho más definida. Así, los jovenzuelos pasamos el rato creyéndonos alguien hasta que Josep nos recuerda con un perfecto/vertical forward que no tenemos ni pu%# idea.

Nada más que añadir a un fin de semana perfecto.

Saül.

Author: Empordà SUP Tripper
•14:19
Hace pocos años Antonio Damasio, un conocido neurólogo portugués, desarrolló una interesante teoría sobre el procesamiento emocional y como las emociones juegan un papel vital en la toma de decisiones llamada la “teoría del marcador somático”. Sintetizando, que esto va de surf y no de cerebros en acción, son las sensaciones corporales (sudor, taquicardia, cambios hormonales, etc) los que en su camino de vuelta al cerebro desencadenan y preceden la respuesta emocional consciente. Así, el miedo o la felicidad van precedidos de estos pequeños cambios que son los que en muchos casos y sin saber porque nos guían en nuestra toma de decisiones diarias.

¿Y esto a cuenta de que viene? Pues porque hoy ha sido un día de muchas sensaciones en el mar donde dichos procesos han jugado un papel fundamental.

Dos semanas después de la Pals Walk on Water tan lamentablemente tocada por una aburridísima tramuntana sin olas y tras una semana de condiciones perfectas que no he podido no oler hoy se presentaba un buen Garbí (SO) para windsurfear tranquilamente.

Con 4.5, 78l y 2 trozos de pizza fría en la barriga, aunque sin muchas aspiraciones más allá de bordos tranquilos (por la falta de olas), entramos al agua en un día 100% primaveral. 24 horas antes la televisión catalana anunciaba que a pocos kilómetros de Pals, en S’Agaró, se habían visto varios cetáceos…

Tras varios bordos tranquilos me propongo iniciar mis infructuosos intentos de forward loop, speedloop o algo que se parezca a una rotación hacia delante. Todos y cada uno de los intentos precedido por el marcador somático y el miedo asociado con su fatal consecuencia: Soltar el material, catapultas letales, pie dentro/pie fuera del footstrap, etc… Pero finalmente, quizás tocado por el sol y medio atontado o quizás motivado por la confianza he visto como encadenaba a la perfección toda la secuencia de movimientos con una verticalidad exquisita sintiendo en cada momento una ausencia total de emoción/miedo=control total!
Bien, con un forward en mis espaldas y sintiéndome el mejor windsurfista del universo me he planteado la segunda tontería del día…ir súper lejos a ver si salían los cetáceos que anunciaron en la TV.

A una distancia de la playa considerable, más o menos donde si el viento se para la lías de una manera tremenda, he visto a unos 20 metros dos “peces” grandes saltando custodiados por varias gaviotas. Obviamente lo primero que he pensado es que eran ballenas. Con cierta seguridad he decidido pasar a toda velocidad por su lado, verlas, trasluchar y volver a la playa. Entonces todo lo que minutos antes había sido una secuencia de movimientos perfecta se ha convertido en desastre: El viento ha parado, he fallado la trasluchada, he visto que no eran ballenas sino delfines y que no eran dos sino 325676363451234!!!!!
Absolutamente impresionado he fallado 3 waterstarts seguidos viendo como un grupo de 15 o 20 delfines nadaban por mi lado y un terror indescriptible se ha apoderado de mi mientras trataba de visualizar todos esos documentales donde los pintan como criaturas súper inteligentes que juegan con los niños…aun así, yo no podía verlos como nada más que muchos peces enormes mientras yo me sumergía encima de mis 78l. Ya empezando a planear todo el grupo se ha puesto a mi lado, debajo de la tabla, delante, detrás, saltando, buceando y acompañándome durante un buen rato. Ha sido algo increíble donde se han mezclado todas las posibles emociones, pasando por el miedo a los impredecible, la sorpresa, la alegría de sentirme parte de algo único o la tristeza de que nadie más estuviese viéndolo. Todo este cúmulo de emociones me ha hecho navegar tan mal como he podido, derivando una barbaridad.

De vuelta a tierra he mandado a Josep al fondo a buscar delfines que obviamente no ha visto, como tampoco ha visto nadie mi forward…de modo que la experiencia de hoy me convierte en un gran afortunado para mí y para aquellos que me crean y en un esquizofrénico paranoide para los que no quieran creer.

Ahora, varias horas después, solo puedo maldecir el dichoso proceso de los marcadores somáticos que me ha permitido hacer un absurdo forward pero privado de disfrutar al 100% de una experiencia que muy probablemente jamás volveré a tener. Puedo afirmar eso sí, que ninguna de las mejores olas o tramuntanas de este invierno me han aportado sensaciones como lo que he vivido hoy…y que sin duda sigo necesitando una cámara acuática pegada a mi ser!

Saül.
Author: Empordà SUP Tripper
•10:06

  • Spot: Pals


  • Rider: Saül Martínez




  • Texto: Saul Martínez


Viernes 6 de Marzo
Hace varios días que el fin de semana no huele a SUP si no a windsurf salvaje. Una previsión de Tramuntana tan extrema como fugaz indica vientos de más de 100 km/h para el viernes, moderándose y muriendo el sábado y dejando olas para domingo. Vamos, un sueño.

Durante el viernes funciono como todos lo hacemos cuando estamos en un sitio queriendo estar en otro y pese a que mis obsesivas miradas a la webcam del Estartit sugieren inviabilidad windsurfística, quiero estar allí.

Finalmente a las 13h salgo disparado. Mis maléficos planes han funcionado pero me queda por delante un tren & las genialidades de Renfe, llegar a Girona, coger cuatro cosas y salir volando hacia Pals. En el tren algún genio decide tirar de la palanca de parada de emergencia poniendo a prueba mi paciencia tanto por el retraso como por la brillante intervención del personal de Renfe.

Al final llego... y sí: Huracan sideoff. Dos en el agua peleando o sobreviviendo o haciendo cualquier otra cosa menos disfrutar diría yo. En cualquier caso como soy malísimo controlando mis impulsos y valorando las circunstancias decido entrar con 3.7 a por todo. Aguanto 4 largos donde consigo surfear 2 olas y trasluchar 3 veces, un mérito, pero me quedo con la majestuosidad del vendaval visto desde dentro, la espuma volando por todos lados y el sinfín de arcoíris que se forman por todas partes.
Sábado 7 de Marzo
He dormido fatal fruto de la ansiedad y el viento que no ha dejado de soplar en toda la noche. A las 8 de la mañana salgo a la terraza y me relajo. Hay un vendaval, sol, buena temperatura. Todo indica que tendremos uno de esos días sin pausa que tanto estábamos esperando.
Me llama Gonzalo viendo el mar desde Begur y todo se confirma. Ahora es cuando vienen las innecesarias en insalubres prisas.

Al llegar panorama excelente en todos los sentidos. Por un lado viento, mucho viento. Un fuerte mistral sopla a unos 40 nudos levantando un gran espray a medida que barre las olas, por cierto no muy grandes, entre 0.5 y alguna de 2m en la serie más grande. Por otro lado muchos amigos, algunos llegados desde lejos tras varios meses, reencontrándose con las maravillas del viento en el Empordà.
Son las 10 de la mañana y toca entrar con 3.7 a tope, casco y decisión. El primer contacto resulta excelente. La Severne Blade rinde a un ritmo perfecto en este tipo de condiciones. Muy difícilmente sientes que vas pasado, siempre percibes control.


Los saltos cobran una dimensión estratosférica en términos de altura y desplazamiento lateral por el viento. Las suerfeadas resultan fáciles y largas. En síntesis, pese al vendaval, ni mucho menos es un día difícil, es un día para disfrutar, destrozarse y agotarse.

Alrededor de la 13, tras previa tregua a base de rachas, el viento sube más y eso no ayuda teniendo en cuenta el cansancio acumulado, luego volvería a normalizarse y finalmente sobre las 16h, como un reloj, murió repentinamente, justo cuando Gonzalo y yo salíamos del agua y decidíamos poner fin a la sesión.
Resultado: Plena euforia y bienestar durante las horas siguientes culminado con no llegar a ver ni la segunda parte del Barça. Exquisito.

Domingo 8 de Marzo
Si me cuentan la película de que “mucho viento hoy-mañana olas” hace 10 años me la creo. Pero he visto 20424626893 veces como el Mediterráneo se ríe de nosotros estando como un plato sopero relleno de aceite de oliva virgen extra 24 horas después de haber sido el infierno.
Así que con pocas expectativas y mucho relax (digo yo que porqué tengo dosis de endorfinas para 3 semanas después del sábado) me planto en Pals y, efectivamente, no es un plato pero lo parece. Aunque de vez en cuando llega alguna serie decente en nuestro ya no tan extraño fondo extraño.
3 horitas de SUP tranquilas, con olas medianas en todos los sentidos y eso sí, un sol, una temperatura primaveral perfecta y Josep que llega tarde pero llega.
Terminada la sesión me doy cuenta de que en la playa hay mucha más gente de lo normal. Gente con sus sillas plegables, los niños gritando, la nevera, el perrito deforme y esa expresión absurda de “soy de aquí de toda la vida, me encanta…pero no vengo nunca”.
El calor primaveral se convierte en escalofrío: Se termina el invierno = domingueros, gente pesada y mucha, muchísima de la característica tontería que flota alrededor del personal que se materializa por aquí cuando vuelve el buen tiempo.
Por suerte mi lunes festivo, con algo más de olas, más frio, más nubes y absolutamente nadie en la playa me permite mantener un atisbo de esperanza para las próximas semanas. Luego inevitablemente llegará el infierno de verdad en Pals.
Saül.
Author: Empordà SUP Tripper
•08:54

  • Spot: Pals
  • Riders: Josep Parals & Saül Martínez
  • Fotos: Maria Diví
  • Texto: Saül
Sábado 21 de Febrero

Dos días antes de la llegada del tan anhelado fin de semana, todas las previsiones apuntaban hacia una suculenta Tramuntana.
Convencido de que habría viento y con el buen sabor de boca de saber que, en caso de pinchazo, las olas estaban aseguradas cargué la despensa de contenido hipercalórico con mis mejores intenciones.


El sábado despertó demasiado tranquilo, pero Mr. Windguru no daba viento hasta las 13h así que paciencia. Al llegar a Pals unas cuantas micro-olas me sirvieron de entretenimiento durante un rato.



Y entonces llego la constatación empírica de que el becario politoxicómano de Windguru ¡está de vacaciones! A las 13h en punto entro de golpe un Gregal estupendo para mi Severne Blade 4.5 & 88l-78l. Junto a un viento noble y constante el mar empezó a crecer considerablemente alimentando en mi mente condiciones perfectas para los días siguientes cuando girase a Tramuntana.


Domingo 22 de Febrero

A primera hora de la mañana la previsión de viento se había ido bastante por los suelos. Ahora solo cabía esperar a que el maretón del día anterior no fuese algo pasajero y que al menos pudiéramos darle al Paddle en unas condiciones mínimamente dignas.
Como muchas otras veces Pals engañaba desde la orilla. En un Spot donde generalmente las olas rompen bastante lejos, a veces resulta difícil tener una idea precisa de las condiciones. Ello implica que muchas veces descubres un fantástico día justo cuando llegas al pico, mientras 5 minutos antes en la arena, te planteabas entrar al agua convencido de que ibas a hacer el tonto.
Tras convencer a Josep del pico que creo merece la pena nos acercamos y ¡sí!, funciona mil veces mejor de lo que parecía. Solo hay que ser paciente y el mar te recompensa con una ola de metro/ metro y medio larguísima. Así que nuestras caras de rancio, propias de llegar a la playa y creer que perdemos el tiempo, se desvanecieron dando paso a la tensa sonrisa de la satisfacción durante el resto del día.

Lunes 23 de Febrero

Al llegar a Pals constato que no hay mucho viento aunque la orientación ya es Tramuntana y las olas se han ordenado considerablemente.
En mi estado de hiperactividad windsurfística monto 4.5 y saco 78l y la Starboard Extremist para cambiar sin perder el tiempo si las cosas fallan.
El primer contacto con tabla pequeña resulta increíble. Todo augura un día perfecto de windsurf, con sol, calor y olas. Pronto llega Josep con sus gritos al bajar una ola grande. Pero lamentablemente, tras tragarme 453522 veces el shorebrake y ser incapaz de salir, me veo obligado a asumir que el viento ha bajado muchísimo.
Seguir teniendo la posibilidad de disfrutar de los lunes al sol resulta un lujo fácilmente apreciable por cualquiera, pero mil veces más por aquellos que sabemos lo que es perderse un día de viento/olas encerrado en algún lugar.





Plan B: Toca sacar a La Bestia.
Hay buenas olas en distintos picos, pero mi fascinación hacia la ola que se forma al final de los apartamentos me lleva directo a ella. Mientras, Josep sigue con 4.7 y 68l apurándolo todo en cada salida y surfeando como un caballero, pero finalmente la ausencia de viento le hace desistir.
Entonces sucede…veo llegar una buena serie, traslucho, meto los pies en los footstraps y empieza una surfeada a base de 4.5 y Extremist memorable. En cada giro estoy convencido de que voy a caer, pero nunca caigo, en cada giro estoy convencido de que la ola se desmontara encima de mí, pero nunca se desmorona.

No resulta la surfeada más espectacular ni la ola más grande el mundo, pero para mí se convierte en lo mejor del día, en la demostración del poder de una tabla de paddle más allá del surf y en el poder aprovechar condiciones que en otras circunstancias me tendrían sentado en la arena mirando escarabajos peloteros.


En el rato que seguirá el viento volverá a subir y Josep podrá atacar de nuevo mientras yo juraré amor eterno a mi Extremist.


A las 14h retirada y graciosísima charla con el paleta que está arreglando el paseo:
-Paleta: Chico…porqué han “ballao” las dunas?
-Yo: Porqué hay una planta autóctona que quieren proteger.
-Paleta: No, no…que planta ni que mariconadas…aquí los americanos enterraron algo...algo radioactivo, que llevo aquí 2 semanas y ¡estoy fatal!
-Yo: Será la Tramuntana…que nos vuelve locos.